• Cocinas

Este tipo de distribución no es exactamente ni la más cómoda ni la óptima, ya que al disponerse en un mismo bloque o lineal todos los elementos clave de la cocina (heladera, lavado y cocción), perdemos el triángulo de trabajo necesario para una óptima preparación de los platos, debiendo desplazarnos siempre a lo largo de una misma línea para sacar los alimentos de la heladera, llevarlos a la bacha y cocinarlos.



1. Única solución para cocinas muy estrechas y alargadas

Cuando hay poco espacio en la cocina y nos enfrentamos a un hueco “tipo tubo”, sólo disponemos de una pared para colocar el mobiliario de cocina y los electrodomésticos.
Para paliar el efecto tubo se puede hacer una pequeña L al fondo y pintar la pared de un color más oscuro para “acercar” la cocina hacia nosotros, pero siempre que el lineal sea largo y la colocación de electrodomésticos lo permita.

2. Ideal para integrar la cocina con el living comedor o pisos pequeños

Cuando disponemos de un pequeño salón comedor y una pequeña cocina y queremos ampliar visualmente el espacio, la mejor solución es tirar el tabique que las separa, colocar una cocina en línea, a continuación la mesa de comedor y después la zona de estar.

3. Interesante para colocarla en pasillos anchos y cubrirla en forma de armario para aprovechar otras zonas de la casa

A veces un pasillo o una zona de paso lo suficientemente ancha permite la colocación de una cocina con distribución lineal y así destinar el espacio que antes era cocina a otros usos, como una habitación de invitados o una zona de trabajo.